La Vergüenza y la Pandemia.
De acuerdo al estudio, seguimiento y observación en la clínica, la Vergüenza es una emoción sumamente profunda, a tal punto que al des-ocultarla puedo concluir en ubicarla como una emoción básica (junto al placer y la angustia según el modelo de W. Reich).
La Vergüenza profunda se produce ante la interrupción abrupta del placer, desarrollándose en el sujeto un estado abrumador de Auto-ataque, que prontamente es enmascarado con mecanismos defensivos.
Por esto, podemos ver que actualmente la humanidad se encuentra en un estado profundamente vergonzante. Significa que su expansión y placer habituales y conocidos han sido abruptamente interrumpidos, por la aparición de un virus, la declaración de una pandemia, y las medidas tomadas por los diferentes países para controlarlo (control y aislamiento). De este proceso Vergonzante, lo que encontraremos son diferentes mascaras que la ocultan: reacciones psicosomáticas, crisis emocionales, cuadros de angustia, miedo, depresión, trastornos post-traumáticos. Y conductas derivadas del estado de auto-ataque, tales como ataques, enjuiciamientos, rechazos, separación, del individuo hacia sí mismo y hacia otros. Todas defensas del principal efecto del auto-ataque: la ruptura del vínculo de aprecio del sujeto consigo mismo.
Todos los procesos psicoterapéuticos o de asistencia psicológica, tendrán efectos positivos, en la medida que cultiven y promuevan los principales antídotos de la Vergüenza como son el Apoyo, el Aprecio, el Contacto y la Contemplación del individuo hacia sí mismo y hacia los otros.
(Modelo sobre la dinámica de las emociones básicas: placer, angustia y vergüenza)
Lic. Fabian M. Llanos / 24 de Abril 2020